El orden que siempre dejas para luego
Toda biblioteca acumula tareas pendientes. Las capturas de pantalla se amontonan entre las fotos de verdad. Las tomas de dron nunca acaban en el álbum al que pertenecen. Los documentos escaneados se quedan en la línea de tiempo, a la vista de cualquiera que mire por encima de tu hombro. Nada de eso es difícil de arreglar: simplemente no se acaba nunca, y solo lo haces a rachas.
Un workflow es una instrucción permanente para ese trabajo. Describes la regla una vez y, a partir de ahí, Gallery la aplica a cada foto en cuanto llega. Sin limpiezas masivas, sin recordatorios, sin volver al desorden tres meses después.

Disparador, filtro, acción
Cada workflow se lee de arriba abajo. Empieza con un disparador: cuando se sube una foto, o una vez que Gallery ha terminado de leer sus metadatos. Después vienen los filtros que acotan, y por último las acciones que realmente hacen algo.
Los filtros pueden fijarse en el nombre del archivo, en su ruta dentro del servidor, en la fecha de captura, en si es foto o vídeo, en qué punto del mundo se tomó o en si le falta la zona horaria. A eso se suma un filtro EXIF que entra directamente en los datos de la cámara —marca, modelo, objetivo, ISO, apertura, distancia focal, valoración y más— comparados con contiene, empieza por, exacto o una expresión regular completa.
Cuando una foto supera los filtros, las acciones se ejecutan en orden: añadirla a un álbum, marcarla como favorita, archivarla, moverla a la carpeta bloqueada, cambiar su visibilidad o lanzar un webhook a la URL que quieras para que otro sistema tome el relevo.

Filtrar por el origen del archivo
Los nombres de archivo solo cuentan una parte. Si tus fotos llegan desde una biblioteca conectada, un recurso de red o un escáner que deja archivos en una carpeta, la señal útil es dónde está el archivo en el servidor, no cómo se llame por casualidad.
Cambia un filtro de nombre de archivo para que use la ruta completa del servidor y se abre toda una clase de reglas: todo lo que esté bajo una carpeta /scans/ va directo a la carpeta bloqueada, todo lo que venga de la importación de la tarjeta SD aterriza en el álbum de este año, todo lo que llegue de una carpeta compartida se archiva nada más entrar.
Constrúyelo visualmente o edita el JSON
El editor es una lista sencilla de tarjetas que reordenas arrastrando. Cada paso muestra su configuración en línea, así que un workflow que escribiste hace meses sigue siendo legible de un vistazo. Los pasos se pueden desactivar de uno en uno mientras pruebas, y el workflow completo tiene su propio interruptor.
Si prefieres trabajar en texto, cambia a la vista JSON: se mantiene sincronizada con el editor visual en ambos sentidos. Eso también hace que los workflows sean portables: copias uno, se lo pasas a otra persona que use Gallery y lo pega tal cual. Para los casos más habituales vienen incluidas varias plantillas.
Por qué merece la pena configurarlo una vez
La ganancia no es el minuto que ahorras en una foto suelta, sino que la biblioteca deja de irse de las manos. Las reglas que pongas hoy seguirán aplicándose a fotos que aún no has hecho. Esa es la diferencia entre una biblioteca que ordenas y una biblioteca que se mantiene ordenada.